Cada día nos enteramos de nuevos riesgos en seguridad que amenazan, y de qué manera, nuestros datos. No importa si son datos personales, de nuestros trabajos o de empresas. El resultado de caer en cualquiera de estos ataques tiene el mismo resultado: la pérdida de nuestros datos.

Perder acceso a nuestros datos podría ser de lejos el peor de los escenarios en los que una persona o empresa se tendría que enfrentar. Un problema como éste no se soluciona pintando de nuevo, cambiando de oficina, comprando un nuevo disco o un nuevo ordenador para sustituir el averiado. Si por el motivo que sea pierdes los datos personales o de empresa, la única solución es que dispongas de una copia de seguridad. Sea donde sea pero accesible después del desastre, con la finalidad de  realizar su restauración.

Para ilustrar un poco el tema que estamos tratando, a menudo comentamos a nuestros clientes un par de afirmaciones que corren por la red y que evidentemente no nos hemos inventado nosotros:

  • Hay dos tipos de personas, aquellas que ya han sufrido una avería en un disco duro y aquellas que la sufrirán.
  • La tolerancia a fallos y averías en informática se reduce a duplicar o redundar. Duplicamos fuentes de alimentación, tarjetas de red, discos o servidores enteros para eliminar o minimizar los puntos débiles de nuestra infraestructura.

Basado en todo lo que acabamos de comentar y para estar el máximo de protegido posible, no hay nada infalible, lo mejor que podemos hacer para salvaguardar nuestra información es definir una buena estrategia de copias de seguridad. Y para alcanzar esta meta nos basaremos en la regla 3-2-1 de copias de seguridad:

  • 3 versiones de las copias de seguridad.
  • 2 copias en local pero sobre soportes diferentes.
  • 1 copia externalizada.

Detallamos un poco cada punto:

  1. Realiza 3 copias de seguridad de tus datos:
    Crea 3 copias de seguridad de tus datos, cada día, siempre que sea posible. Tres copias significa tener el archivo original más 2 copias de seguridad. Con sólo una copia no es suficiente ya que por razones de probabilidad: a más copias, menos opciones de perder tus archivos.
  2. Guarda las copias de seguridad en 2 soportes diferentes:
    Almacena las copias en 2 soportes diferentes (disco local, disco de red, cinta, unidad USB, tarjeta SD, CD, DVD y / u otro soporte).
  3. Guárdalas en un lugar físico diferente:
    La tercera pieza indispensable de la regla 3-2-1 es la separación física de los datos, lo que técnicamente se conoce como copia de seguridad offsite. Guardar la tercera copia de seguridad en 1 edificio diferente es una medida muy importante para evitar que, en caso de robo, incendio o cualquier otra catástrofe, todos los datos se pierdan. En este sentido, una alternativa muy práctica es almacenar la tercera copia en la nube.

Una vez en situación, nuestra recomendación va un poco más allá y solemos definir un proyecto de salvaguarda de datos basado en la pauta que acabamos de comentar pero a medida de la organización. Dado esto y gracias a la combinación de un robusto software de copia de seguridad con unos soportes físicos que aporten un grado más de seguridad, se logra un mejor sistema de salvaguarda y recuperación de los datos. En este sentido, una buena opción a tener en cuenta es la adquisición de un apoyo externo como destino de la copias locales en el segundo dispositivo que tenga opciones de seguridad basadas en hardware; por ejemplo, un disco USB externo con teclado numérico para garantizar su seguridad en el acceso y que encripte la información nos da un plus en seguridad que, hoy en día, hay que tener presente cuando se extrae una copia de los datos de la organización.

Si quieres profundizar en las opciones más adecuadas para tu tipo de organización, no dude en contactar con Escuda, puede hacerlo rellenando este formulario o llamando al 931 931 848.